Cómo depilar las cejas paso a paso conforme a tu tipo de cara

Existe una técnica estándar para depilar las cejas que puedes aprender para conseguir la forma que más te favorece

Aunque es algo que aprendemos con el tiempo, las cejas también forman parte del look de nuestro rostro y, en consecuencia, de nuestro maquillaje. Depilar las cejas significará para algunas solo perfilar la forma quitándose algunos pelillos; pero para otras, supone rellenar los huecos y perfilar con algo de maquillaje y, para las demás, toda una labor de arquitectura y diseño. Porque sí, amigas, el diseño de cejas existe. Y si no lo sabías, es el momento de ponerte al día.

También existen las modas en esto de depilar las cejas. No tienes más que buscar en Google alguna foto de los años 90 de Cameron Díaz, Geri Halliwell, Drew Barrymore y compañía para comprobar que el grosor y la textura de las cejas se reducían a la mínima expresión. Sirvan como ejemplo las que lucía Jennifer López en la película Anaconda

Las cejas de Jennifer Lopez en Anaconda

Sí, aunque no lo parezca, están ahí

Todo lo contrario a la moda que se sigue hoy en día. Y es que en la actualidad estrellas como Sofía Vergara, Penélope Cruz, Salma Hayek o Jessica Alba están de enhorabuena porque se llevan las cejas gruesas, con un estilo natural y no recortado con escuadra y cartabón, como hace 20 años. La joven modelo Cara Delevingne tiene bastante culpa de esto.

cara-delenvigne-cejas

Una de sus campañas de moda, esta de Burberry

Es más, en los últimos tiempos esta tendencia ha evolucionado sobre las pasarelas, en forma de cejas «messy», que además el grosor, buscan un cierto desorden controlado. Para ello, ya no se recortan los pelos iniciales de la ceja, que suelen tener una orientación distinta a la del resto del vello, sino que se dejan tal y como nacen. Es más, muchas veces, la ceja se peina a contrapelo pasa crear ese acabado «messy» quedando algunos pelitos con orientación vertical.

Pero no confundamos las cejas gruesas y «messy» con descuidadas y deformes, porque en esto de las cejas «no hay tu tía», hay que depilárselas sí o sí. Quitando más o menos pelo, dándole más o menos forma, pero depilándolas.

Cejas messy gruesas

La primera vez que te depilas las cejas

El primer mandamiento es siempre respetar la forma natural de las cejas. Fíjate en si tienden a ser redondeadas, más bien rectas o como un triángulo marcado y respétalas aunque las definas. Si te propones modificar bruscamente la forma de tus cejas seguro que lo consigues, pero eso no quiere decir que te vayan a favorecer.

Si no consigues identificar bien la forma natural de tus cejas, te puede ayudar analizar tu tipo de rostro como punto de referencia:

forma cejas según tipo de rostro
  • Redonda: las cejas angulosas marcadas compensarán la redondez del corte de cara (se marca bastante el pico).
  • Cuadrada: unas cejas con ángulo pero menos marcado que en el caso anterior, suavizarán los volúmenes de este tipo de rostro.
  • Alargada: las cejas casi planas con una pequeña caída en extremo externo compensarán la verticalidad de este tipo de cara.
  • Corazón (frente ancha y mentón fino): le van mejor cejas angulosas, que contrasten con la amplitud de la frente, pero no tan marcadas como en el primer caso. Aquí la tendencia de la forma debe ser más redondeada.

¿Dónde empieza y acaba la ceja?

Una vez tengas claro el diseño que deben tener tus cejas teniendo en cuenta su forma natural y el tipo de rostro que tienes debes dibujar su forma estableciendo los límites que te van a guiar. Para ello realiza estas tres mediciones y marca los puntos resultantes con un lápiz blanco o color carne:

Mediciones cejas

1. Calcula el comienzo de la ceja

Se calcula apoyando un lápiz en la aleta de la nariz y haciéndolo coincidir con el lagrimal. De esta manera podrás marcar el punto de intersección con la ceja, que marcará el inicio de la misma. Todo el vello que quede antes en la zona del entrecejo tendrás que eliminarlo.

Ten en cuenta además que el comienzo de la ceja debe ser totalmente recto y vertical para que te favorezca. Olvídate de comenzar con un corte biselado porque resulta poco favorecedor.

2. Calcula el punto más alto de la ceja

Independientemente de lo arqueada o angulosa que sea tu ceja, siempre hay un punto en el que llega más alto. Para encontrarlo debes apoyar el lápiz en la aleta de la nariz y llevarlo hasta la ceja haciendo que coincida con el extremo externo de la pupila (o entre la pupila y el iris). Señala el punto teniendo en cuenta que desde ahí la ceja irá descendiendo con mayor o menor ángulo en función del tipo.

3. Calcula el final de la ceja

Igualmente, para saber hasta donde debe llegar el vello de la ceja tienes que colocar el lápiz en la aleta de la nariz y hacerlo pasar por el lagrimal externo. El punto en el que se cruce con la ceja te marcará cuáles son los pelitos que te sobran.

En general, la altura del comienzo y del final de la ceja coinciden de forma que se podría trazar una línea recta. Si el extremo final queda por encima del inicial, quedará una ceja un tanto extraña, como de bruja mala de cuento. Por el contrario, si el extremo final cae demasiado, te hará una mirada lánguida y alicaída.

Distintas formas de ceja

La forma de tus cejas puede ser la responsable de que parezcas la bruja mala o la princesa buena

Depila la ceja y recorta el vello

Una vez que tengas los puntos de referencia que van a definir la forma de tu ceja puedes comenzar a recortar el vello y eliminar lo que te sobre. Para recortar el vello más largo peina tu ceja hacia arriba con un cepillo (de cejas, de dientes o de máscara de pestañas) y recorta los pelos con una tijera o un rasurador lo que sobresalga. Esos pelillos largos nunca los debemos retirar con pinzas ya que dejaríamos pequeñas calvas que afearían el aspecto de la ceja.

Después, utiliza las pinzas de depilar para darle la imagen ideal a tu ceja, teniendo en cuenta su forma original y tu tipo de cara. Después de un primer repaso en el que quites los vellos más evidentes y molestos a la vista, aléjate del espejo para comprobar el efecto y ver si debes eliminar alguno más para dar forma. Después de conseguir dar forma solo tendrás que eliminar los vellos que sobresalen más evidentemente del trazado imaginario.

Ten en cuenta que, por lo general, la ceja suele ser más gruesa en la primera mitad (hasta el punto más alto) y ligeramente más fina en la mitad final. Si dudas sobre el grosor piensa que es preferible que te quedes corta depilando a que te pases y dejes unas cejas demasiado finas que se pierdan en la distancia (¡piensa en las de Jennifer López!).

Rellena tus cejas

kit de maquillaje para cejas

Kit de maquillaje para cejas de Kiko (13,90 €), Sleek (10,49€) y Bobbi Brown (50 €)

Si después de dar forma y depilar correctamente tus cejas consideras que quedan bastante despobladas (esto es, que en la distancia casi desaparecen) o quedan algunos huecos visibles, siempre puedes maquillártelas para darles un acabado perfecto. Para ello, casi todas las marcas comercializan algún kit de maquillaje para cejas con el que podrás rellenar los huecos de forma natural. la mayoría contienen una cera para fijar la forma y una sombra para rellenar.

Algo muy importante que debes saber antes de adquirir tu kit para cejas es que el color debe ser un par de tonos más claro que el del pelo. Por esta razón lo más normal es encontrar tonos pardos (marrones o grises) que se camuflan a la perfección con nuestra ceja natural. Si te echas un color negro (aunque tengas el pelo negro intenso) el maquillaje de relleno será demasiado visible y endurecerá demasiado tu gesto.

«Microblading»

Atrás quedaron los tatuajes y la micropigmentación tradicional, de resultados permanentes y prácticamente irreversibles. Lo último en diseño de cejas es el «microblading», una técnica de pigmentación semipermanente con resultados más naturales que el clásico tatuaje. Es un tratamiento ideal para personas con cejas poco pobladas o que han ido perdiendo vello con el paso de los años, o como consecuencia de alguna enfermedad o tratamiento médico.

El «microblading» permite tanto dar forma como rellenar la ceja en aquellos puntos en los que sea necesario, sin grandes agresiones para la piel y con un acabado que pasa desapercibido por completo y dura hasta dos años. El secreto es la técnica del «pelo a pelo», que permite una aplicación más precisa y personalizada del trazo, obteniendo un resultado muy natural.

Así, gracias a esta técnica según la que se aplica un pigmento mediante pequeños cortes superficiales podemos olvidarnos de retocar nuestras las cejas durante hasta dos años.

A diferencia de la micropigmentación de cejas, el «microblading» permite obtener resultados más naturales gracias a que se trabaja pelo a pelo, manualmente. También es una técnica menos costosa que la tradicional, aunque sus resultados son menos duraderos.

Estampación de cejas

¿Cejas invisibles? Si tus cejas han perdido espesor con el paso de los años, o simplemente son finas y de un tono tan claro que apenas se distinguen, el tinte puede ser la solución más apropiada para ti. Para ello, tendrás que usar un tinte especial para cejas de un tono que quede lo más natural posible. Si no estás segura de cómo hacerlo, lo mejor es que acudas a un centro estético profesional.
estampación de cejas

Otra solución novedosa para este tipo de casos son las estampaciones: sellos con una forma de ceja estándar que se impregnan en maquillaje de cejas y se estampan sobre nuestra ceja natural para rellenar y dar forma. Realmente no es la solución más efectiva, puesto que el acabado depende mucho de tu habilidad y de la forma natural de las cejas