El policía del futuro es un coche autónomo que te lee tus derechos

En 1987, la productora Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) estrenaba en la gran pantalla Robocop. Una película de acción, dirigida por Paul Verhoeven, en la que un antiguo oficial de policía, reconvertido en ciborg, tiene que hacer frente a los criminales que asolan la ciudad de Detroit y a la corporación Omni Consumer Products (OMC) tras descubrir su entramado criminal.

A raíz de aquella película, muchas han sido las personas que han imaginado un mundo protegido por los robots. Desde ciudades como Dubái, que presentaba a su primer oficial robótico en 2011, hasta otras como Miami, donde un grupo de estudiantes desarrolló un androide capaz de monitorizar las calles de una forma óptima. Sin embargo, las patrullas policiales del futuro podrían distar mucho de lo que habíamos planteado.

La policía del futuro

El pasado mes de enero, Ford patentaba un coche policial autónomo capaz de poner multas. Un vehículo policial, que puede actuar solo o junto a un oficial, que es capaz de determinar cuándo se ha producido una infracción en la carretera gracias a sus radares e incluso tomar las medidas que considere oportunas. Ahora, Motorola sigue sus pasos y muestra su propio vehículo policial.

La empresa estadounidense ha patentado recientemente, a través de la Oficina de Patentes y Marcas de los Estados Unidos, un nuevo vehículo que ayudaría a la policía a detener a los infractores. Pero no solo eso. Según refleja la compañía en su patente, el coche autónomo también sería capaz de cobrar multas e incluso de llamar a tu abogado, entre otras muchas funciones.

Con alcoholímetro integrado

Para que esto sea posible, el vehículo de Motorola dispone de una serie de pantallas, situadas en la luna delantera del coche, que permiten realizar una serie de trámites a distancia a través del vehículo. Entre ellas, el primer boceto destaca que el vehículo puede presentar los derechos al detenido e incluso enviar sus datos personales a la comisaría para agilizar el proceso.

Un vehículo que, además, estaría equipado con una serie de elementos más propios de los coches patrulla. Desde un detector de alcohol y drogas hasta un lector de huellas dactilares para confirmar la identidad del detenido. De hecho, también incorpora un terminal de punto de venta (TPV) para que los detenidos puedan hacer el pago de la multa tras cometer la infracción.

Fuente: www.msn.com