Remedios caseros para reducir el colesterol con ajo

Foto: cuidateplus.marca.com

Aquí te explicaremos por qué podemos llegar a reducir el colesterol con ajo, siempre y cuando llevemos un estilo de vida saludable y una dieta equilibrada. Los estudios demuestran su efectividad, por lo que podemos conseguir nuestro objetivo de manera natural.

Numerosos estudios han confirmado sus efectos positivos para tratar problemas digestivos y circulatorios, tos, parásitos intestinales, neumonía, entre otros.

Además, este alimento contribuye a mejorar la salud cardiovascular. Puede ayudar a reducir el colesterol, la presión arterial o la agregación plaquetaria, por ejemplo. No obstante, siempre será fundamental también una alimentación saludable y ejercicio físico habitual.

Foto: despertares.org

Ajo negro:

Uno de los mayores inconvenientes que presenta el ajo a la hora de consumirlo es su olor. Por este motivo, muchas personas rechazan su consumo habitual y prefieren buscar otras alternativas para la salud.

No obstante, entre los métodos de procesamiento que se han ido realizandopara eliminar su olor, ha resultado muy exitoso y cada vez más popular el ajo negro. Esta variedad se obtiene mediante la maduración a alta temperatura y humedad.

¿Qué necesitamos?

  • Cabezas de ajos sin pelar
  • Un recipiente que pueda mantener una temperatura constante de entre 40 °C y 60 °C durante 1, 2 o 3 meses (termo, yogurtera, arrocera, crock-pot, etc.).
  • Papel de aluminio

¿Cómo lo hacemos?

  • En primer lugar, quitar solo la capa exterior del bulbo, no la piel más pegada al diente de ajo.
  • Después, envolver las cabezas en papel de aluminio.
  • Introducir los ajos en el recipiente que cumpla las características mencionadas y dejar, por lo menos durante 2 meses. Sabremos que están listos cuando el interior se vuelva de color negro. A partir del primer mes ya lo podemos revisar.
  • El proceso es sencillo, pero requiere paciencia.

¿Cómo lo consumimos?

  • Podemos comer un diente de ajo media hora antes de cada una de las tres comidas principales.

Foto: ajo-negro.net

Ajo y jugo de limón:

Este estudio muestra los beneficios para la salud cardiovascular de tomar la combinación de ajo y jugo de limón. Lo realizaron personas de entre 30 y 60 años con hiperlipidemia moderada durante 8 semanas.

¿Qué se debe consumir?

  • 8 dientes de ajo medianos crudos (20 g)
  • 1 cucharada de jugo de limón

¿Cómo lo tomamos?

  • Para empezar, tomaremos la cucharada de jugo de limón en ayunas.
  • Los dientes de ajo los consumiremos a lo largo del día, pero siempre crudos. Podemos trocearlos como condimento, batirlos en gazpachos, untarlos en pan tostado, etc.
  • Los resultados del estudio se evaluaron a los dos meses.

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Masticar un diente de ajo:

Muchas personas prefieren tragar el diente o partes de él para evitar su sabor y olor. No obstante, este estudio demuestra que esto puede reducir su efectividad, en comparación con su consumo masticado o triturado.

¿Qué necesitamos?

  • 1 diente de ajo crudo al día (1 g)

¿Cómo lo consumimos?

  • Cada día deberemos consumir un diente de ajo crudo masticado o triturado.
  • Si nos cuesta masticarlo, podemos batirlo o triturarlo junto con la comida, pero siempre sin cocinarlo.
  • Podemos aliviar su sabor masticando después unas semillas de anís o unas hojas de perejil.

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Tomado de: mejorconsalud.com