Problemas de visión en niños pequeños: ¿Cómo detectarlos?

Algunos problemas de visión comunes en niños, como el estrabismo o la miopía, son relativamente fáciles de detectar por los padres. No obstante, existen otras patologías asintomáticas que pueden pasar desapercibidas.

Es importante prestar atención a una serie de síntomas y señales que puedan manifestar la presencia de alguna patología o trastorno ocular en el niño.

Señales de alerta de problemas de visión en niños

problemas de visión en niños

Los primeros signos de problemas de visión en los niños pueden pasar desapercibidos. Sin embargo, pueden manifestarse con dolores de cabeza y visión borrosa.

Cuando el niño presenta señales de alerta como no identificar de forma adecuada a los familiares en distancias largas, y se acerca mucho los objetos a la cara.

También puede ser frecuente que se frote los ojos de forma repetida y desvíe un ojo, especialmente en estados de cansancio. En otros casos pueden inclinar la cabeza hacia atrás para observar mejor y quejarse de dolor de cabeza o de visión borrosa.

Comportamiento visual del niño durante los primeros meses de vida

Durante el primer año de vida la evolución normal de la visión es la siguiente:

  • 6 semanas: reacciona a expresiones faciales.
  • 2-3 meses: percibe el movimiento y es capaz de seguir un objeto brillante con la mirada.
  • 3-6 meses: se mira la mano y es capaz de seguir las actividades de su entorno.
  • 4 meses: sonríe ante su propia imagen reflejada en el espejo.
  • 6 meses: persigue con la mirada objetos pequeños y los alcanza.
  • 7 meses: toca su imagen en el espejo.
  • 9 meses: se asoma para ver un objeto.
  • 1 año: busca juguetes y objetos que desaparecen de su mirada.

Para evitar que se conviertan en deficiencias visuales crónicas e irreversibles, es importante realizar una revisión oftalmológica completa a partir de los 4 años. Especialmente si existen en la familia antecedentes de algún trastorno ocular.

Problemas de visión

Los problemas de visión en niños más habituales son los defectos de refracción como la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Además son frecuentes la ambliopía (ojo vago), el estrabismo y la discromatopsia (alteraciones en la visión del color).

Ojo vago

La ambliopia u ojo vago, afecta a alrededor de un 2-5% de la población y es una de las causas más comunes de pérdida de visión en los países desarrollados. En el caso del ojo vago, el diagnóstico y tratamiento precoz es clave a la hora de evitar la continuidad de la patología en edad adulta.

Hay que prestar especial atención si el niño es prematuro, hay antecedentes de ojo vago en la familia y problemas de refracción o problemas de retina.

Aunque suele ser asintomático, algunos signos pueden ser el dolor de cabeza o de cervicales. Además, cuando ya ha aprendido a leer, se salta palabras o confunde letras.

Estrabismo

El estrabismo afecta a entre un 3% y un 6% de la población. Es necesario diagnosticarlo a tiempo, ya que en niños puede corregirse con tratamiento, mientras que en la edad adulta no puede corregirse. Algunos de los signos de estrabismo pueden ser:

  • Mala alineación de los ojos.
  • Los ojos no se mueven a la vez hacia la misma dirección.
  • Inclinación de la cabeza hacia un lado para mirar a puntos concretos.
  • Guiña los ojos o se los frota habitualmente.
  • El niño tuerce o cierra un ojo para enfocar.

Problemas de refracción

problemas de visión

Los problemas de refracción son comunes durante la infancia. Se estima que afectan a un 20% de los niños.

Los defectos de refracción como el astigmatismo, miopía e hipermetropía, afectan a alrededor del 20 % de los niños.

Miopía

La miopía aparece alrededor de los 6 años y suele dar síntomas como entornar los ojos para enfocar a larga distancia y confundir personas que se encuentran a una distancia más o menos lejana. Algunos niños también pueden acercarse los objetos para verlos o leer y entrecerrar los ojos para enfocar mejor.

Hipermetropía

Suele ser fisiológica, con lo que está presente en la mayoría de niños al nacer. Sin embargo, va desapareciendo a medida que el ojo va creciendo.

En algunos casos, sin embargo, puede persistir de por vida. Si se trata de una hipermetropía elevada no corregida, puede provocar ambliopía o estrabismo. Puede provocar signos como dolor de cabeza al realizar actividades de visión cercana y cansancio ocular tras realizar este tipo de actividades.

Astigmatismo

Cuando existe astigmatismo la luz procedente de los objetos y que entra en el ojo se enfoca en más de un punto de la retina. Esto genera una visión borrosa y distorsionada.  El principal síntoma es la percepción borrosa o distorsionada, tanto de los objetos lejanos como de los cercanos.

¿Conocías las señales de un problema visual en niños? Si has notado estos síntomas en tu hijo, no dejes de consultar a tu especialista de confianza. El profesional será quién determine el tipo de problema y su tratamiento.

Fuente: mejorconsalud.com